La gestión eficaz de proyectos comporta muchos riesgos que debemos tener controlados: ¿Contamos con todos los recursos necesarios? Y lo que es más importante, ¿tenemos tiempo suficiente para elaborar todo lo que es necesario para nuestra propuesta? Todo el mundo quiere tener éxito en sus proyectos, pero no todo el mundo tiene en cuenta todos los factores necesarios para el éxito. Existen muchas formas de prever los requisitos del proyecto, pero está claro que para empezar es preciso considerar una a una las necesidades.
Una vez hemos pensado en el contenido de cada etapa, asignando a cada persona sus responsabilidades en función de sus talentos y de sus logros, sabemos cuánto tiempo aproximado va a tardar en desarrollarse esa fase. Es preciso pensar cuanto tiempo puede requerir esa tarea en concreto. Una vez lo hayamos pensado con detenimiento, teniendo en cuenta todas las necesidades que la tarea conlleva, podemos pasar a la planificación general del conjunto del proyecto.
Para ello, el método que más recomendamos es el PERT, es decir Project Evaluation and Review Technique, o lo que es lo mismo: Técnica de Revisión y Evaluación de Proyectos. Es un modo muy práctico de gestionar el proyecto porque nos facilita un margen de error, lo que a su vez nos permite ser realistas y que la planificación previa no se convierta en el cuento de la lechera.
La característica principal de esta técnica se establece en diseñar una ruta, siempre de izquierda a derecha, hacia adelante, donde debemos incluir todas las fases oportunas, además de un punto de partida y uno de llegada. En cada uno de los puntos “intermedios”, se incluyen dos cifras estimadas: una correspondiente a la cantidad de tiempo mínimo que tardaríamos, y otra a normal. En función de que una tarea se alargue, en las siguientes hay que redistribuir el tiempo, de manera que al llegar al final, siempre se haya tardado la misma cantidad de tiempo total.



Otra razón importante es evitar multas. A menos que se trate de neumáticos de lujo, suele ser más barato comprar un neumático que afrontar las sanciones de entre 90 y 150 euros que se imponen a los conductores que no cumplen con los requisitos en materia de neumaticos. Para cumplir con la normativa, es necesario revisar el coche eventualmente, cada cierto tiempo, porque muchos factores afectan a la calidad del neumático: los factores más importantes para efectuar el cambio son el desgaste, la deformación, los cortes y los pinchazos.


Resulta habitual en la actualidad el uso intensivo de nuestros vehículos para realizar cualquier 